Para determinar que los practicantes de la regla de Osha e Ifa, efectivamente, son hijos de Yemaya o de cualquier otro Orisha, es necesario que participen en ciertos rituales, donde uno de los oráculos (Ifa o meridiloggun) certifica cuál de las deidades es el «ángel de la guarda u Orisha tutelar» del interesado.

Cuando hablamos de Yemaya como ángel de la guarda, de forma inmediata salta a la vista su característica principal, siendo la «Madre de todos», definitivamente, es una deidad sumamente protectora, que cuida aguerridamente a sus hijos, y no los desampara ante las adversidades. Mari Silva (2021), en su libro Orishas: La guía definitiva de las deidades africanas orishas y su presencia en el yoruba, la santería, el vudú y el hudú, con una explicación de la adivinación del dilogún, hace una hermosa afirmación sobre la manera en la que esta deidad ampara a sus seguidores:

«Como orisha, Yemayá es protectora de sus hijos, la humanidad, y comparte sus alegrías y penas. Cuando cayó el imperio yoruba y muchos fueron llevados al mar para ser vendidos como esclavos, hay quien dice que sus devotos clamaron a Yemayá, la madre de las aguas, para que les consolara en su pérdida y les ayudara a encontrar fuerza y valor en las aguas turbulentas y extrañas. Yemayá respondió calmando las olas del mar, manteniendo fuertes los corazones y las mentes de la gente, hasta que pudieron llegar a tierra y continuar con la tradición yoruba». (p.135).

¿Cómo son los hijos de Yemaya?

Luego de determinar la influencia de Yemaya sobre sus protegidos, identificados como sus «hijos», es posible reconocer ciertos rasgos en común con la deidad, por lo tanto, una pregunta usual entre los practicantes de la regla de Osha e Ifa es ¿Cómo son los hijos de Yemaya?, cuyas características se detallan a continuación:

Si hay algo que define a los hijos de Yemaya es que gozan de gran habilidad espiritual por que se dice que son brujos por naturaleza. Esto se debe a las habilidades espirituales que esta les confiere a sus protegidos. Shangó Omo Asa. (2021), en su libro El poder de Orisha, sostiene al respecto que: «Suelen tener Ashé natural para todo, incluso para la brujería». (p.82).             

Otros rasgos positivos que pueden desarrollar, es que son personas serviciales, ordenadas, pulcras, meticulosas, amantes del mar y de la naturaleza, laboriosas, modestas, lógicas, previsivas y muy prácticas. Pero, sin duda la faceta que más los identifica es que son muy maternales o paternales. R. Prandi, en su texto African Gods in contemporay Brazil agrega que:

«Sus hijos e hijas son buenos padres y madres, que protegen a sus hijos, amigos y parientes como leones…» (p. 652).

Sin embargo, cuando están mal aspectados, pueden desarrollar conductas totalmente contrarias, llegando incluso, a ser poco afectuosos. Se estima que tienen una personalidad a veces fuerte o cambiante como las olas del mar, lo que puede convertirlos en individuos analíticos, perfeccionistas, llegando a ser muy críticos, a veces necios, hasta quisquillosos o demasiado exigentes. En el peor de los casos, llegan a ser muy complejos, un tanto hipocondríacos, escépticos, incrédulos, a veces muy extrovertidos o demasiado inhibidos, y cuando se molestan, les cuesta mucho perdonar. Shangó Omo Asa. (2021), indica que:  

«Suelen ser voluntariosos. En ocasiones fuertes y rigurosos, arrogantes e impetuosos… Su carácter es como el mar, muy cambiantes, por lo que nunca se sabe cómo pueden estar en un momento dado». (p.82)

Las hijas de Yemaya gozan de un particular aprecio por parte de esta Orisha, debido a que comparten una de sus más grandes virtudes que es la concepción. Esto no quiere decir que ella quiera en menor proporción a sus hijos varones, incluso, es bien sabido que reconoce a todos los seres como sus hijos, sin embargo, este nexo hace que desarrolle una afinidad particular con sus seguidoras. Así lo afirma Mari Silva (2021), cuando indica que:

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«Además de ser una madre para todos, Yemayá tiene debilidad por sus hijas y le ofrece la cura a la infertilidad. Una mujer infértil solo tenía que ofrecer un sacrificio a Yemayá y, a cambio, esta ofrece uno de sus óvulos a la mujer para fomentar la fertilidad. Yemayá se encarga de todo lo relacionado con las mujeres, especialmente de los partos, la crianza, el amor y la curación». (p.136).

A nivel religioso, sus hijas también cuentan con ciertas consideraciones especiales, debido a la relación que guarda Yemaya con las madres ancestrales y las Iyami Osoronga. Ifa Orilana Aworeni Odumola Sowunmi (2009), en el libro La naturaleza de los Orisas, sostiene que:

«En las antiguas tierras Yorubá cuentan los mayores que las hijas de esta Orisha, eran muy valoradas para la conformación de las sociedades de mujeres. El poder de las mujeres pájaro era controlado por una hija de Yemoja». (p.186).

Con respecto a los temas del amor, se dice que los hijos de Yemaya, en general, son muy protectores y entregados. Cuando se enamoran suelen ser muy intensos y apasionados. Les gusta presumir a la persona que se encuentra a su lado. Suelen demostrar, sin ningún complejo, sus sentimientos y están dispuestos a amar profundamente, incluso, pueden llegar a hacerlo con tal intensidad, que son susceptibles a obsesionarse con su pareja. Pero, en líneas generales, son muy esplendidos a nivel sentimental, luchan y no se rinden fácilmente para mantener su relación a flote.

Otro aspecto que se debe tener en cuenta cuando se conoce quien es el Orisha tutelar, es que se deben respetar ciertas restricciones que guardan relación con este, y que, al romper estas normas, se puede sufrir diversos trastornos a consecuencia del desbalance energético que se ocasiona. Entre los tabúes o ewós para los hijos de Yemaya destacan que: no deben comer bajo ninguna circunstancia berro ni quimbombó, no pueden matar ratones, hormigas ni cucarachas, porque ella puede transfigurarse a través de esos animales; deben respetar el mar y los alimentos que provienen del mismo; no pueden hacer ningún tipo de ritual con la hierba anamú, ni ofrecerle a la Orisha aceite de sémola de maíz o alimentos que lo contengan. Se le suele recomendar que tengan respeto por los alimentos preferidos por la diosa como: la patilla, el melón de agua, y la carne de cerdo.

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El que hace santo o se consagra Yemaya, lo primero que debe hacer antes de su coronación es recibir el fundamento de Olokun, ya que, esta deidad constituye una energía básica y fundamental en la vida de los hijos de esta Orisha. Luego, su consagración en Kariosha transcurre como la del resto de los iniciados. Su ceremonia tiene una duración de 7 días, para dar inicio al periodo del «iyaworaje» que, a su vez, tiene una duración de un año.

A sus hijos consagrados, se les llama «oni Yemaya» lo que significa: quien tiene o posee Yemaya. Además de esto, durante su coronación, reciben un nuevo nombre sagrado que es determinado por la Orisha. Dentro de la cultura y la religión yoruba los nombres poseen gran importancia y se vinculan de forma profunda con el mundo espiritual. Cada nombre lleva consigo una vibración específica y única que se cree, identifica características de la personalidad, el destino y el mundo espiritual de quien lo usa. Por lo tanto, a través de este rasgo de la identidad individual, los Orishas y las energías cósmicas se manifiestan en la vida de una persona.

En las practicas yorubas tradicionales, el nombre era determinado por Ifa, luego del nacimiento de cada persona. En ese sentido, Águila de Ifa (2015) señala que:

«Estos nombres también son empleados para los niños o niñas, cuando reciben la ceremonia de Esentaye (Bautizo yoruba), el cual se realiza a los 9 días de nacido un niño y se hace con el fin de saber el Odu que trae en su nacimiento y basándose en el mismo Odu, preguntar el nombre que Ifá depara para él» (p. 341).

En Cuba, esta tradición se fue perdiendo con el tiempo, siendo utilizada al momento en el que los iniciados son consagrados en Kariosha, recibiendo un nuevo nombre que, además, representa su transformación y renacimiento mediante la consagración que acaban de realizar, estableciendo una conexión más cercana con las deidades, en especial, con su ángel de la guarda.

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En el caso de los hijos de Yemaya, sus nombres por lo general, hacen alusión a los poderes o potestades de la Orisha, por lo que suelen relacionarse con las aguas. Algunos de los nombres utilizados para los hijos de Yemaya y su significado son:

  • Tinomi: Aguardiente regado en el mar.
  • Tinibu: Aguardiente regado en el río.
  • Olomicuye: El hijo de Olokun vive dentro del Agua o el agua de Olokun.
  • Ominike: El hijo o la hija mimada de Yemaya.
  • Efunyomi: Agua y cascarilla.
  • Omi Oloyu: Los ojos de Yemaya.
  • Alaichemi: La sabiduría de Yemaya.
  • Omideniye: Las riquezas de Yemaya están en el mar.
  • Omolotigua: Yo soy hijo de Yemaya y Elegua.
  • Omi Omire: El agua del iré de Yemaya.
  • Oronadde: Corona de Arcoíris.
  • Omilanaocun: Las olas del mar.
  • Olomidara: La coronación del Yemaya.
  • Aladora: Manto de salvación.
  • Omi Oddecun: El pescador de alta mar.
  • Olokun Ara: El hijo o la hija del mar y la tierra.
  • Omilagua: Agua responsable.
  • Omi Alami: Los remos de Yemaya.
  • Arima Omi: La belleza de Yemaya.
  • Omi ala: Manto de Yemaya.
  • Omi yori: El manantial que nace en el mar.

No cabe duda, que las deidades influyen en la vida de sus hijos de forma general y particular, tal como lo señala Lydia Cabrera (1974) cuando afirma que: «en principio los santeros se deben a sus santos; sus vidas dependen de su voluntad y hasta de sus caprichos» (p. 268). Sin embargo, es responsabilidad de cada individuo incentivar en sí mismo los mejores comportamientos, hábitos, valores y costumbres para cumplir de forma efectiva con su destino. Por lo tanto, es importante recordar que el vínculo con la deidad no determina la personalidad en su totalidad, ya que, el ser humano fue dotado de libre albedrío, por ende, es su deber aprovechar las virtudes propias de su ángel de la guarda y evitar las actitudes que no sean beneficiosas para sus vidas.

Referencias

  • Ifa Orilana Aworeni Odumola Sowunmi. (2009). La naturaleza de los Orisas. Rosebud Ediciones.
  • Silva, Mari. (2021). Orishas: La guía definitiva de las deidades africanas orishas y su presencia en el yoruba, la santería, el vudú y el hudú, con una explicación de la adivinación del dilogún.
  • Shangó Omo Asa. (2021). El poder de Orisha. Publicación independiente.
  • R. Prandi, «African Gods in contemporay Brazil», WhatsApp Us Sociology, p. 652.
  • Cabrera, Lydia. (1974). Yemayá y Ochún (Kariocha, Iyalorichas y Olorichas). Ediciones Universal.

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